En la reunión de ayer tarde entre FIA y FOTA hubo más que palabras. En Nurburgring se sentaron Charlie Whitting en representación federativa y todos los formantes del sindicato: se pelearon. El de la FIA llegó diciendo “que la normativa era una y no era negociable” así que los que no pasaran por el aro que traía en el portafolios NO ESTABA INSCRITOS ante lo que los equipos se levantaron y se piraron a cenar encabronados. Su inscripción de hace un par de semanas era condicionada a que aceptasen de facto lo que ahora quieren negociar. Todo esto es más largo: hay sospechas con la selección de los nuevos equipos, el jaleo de Manor y los trinques, lo de los motores Cosworth… pero básicamente el lio es por la nueva normativa. Anoche lo estuvimos hablando con el director de la revista inglesa Autosport -el medio mejor informado del mundo- y llegamos a una conclusión: parecen críos en un patio de colegio tirándose globos de agua; ocurre que los globos están repletos de dinero. Los aficionados están despistados; los pilotos aturdidos, los patrocinadores temerosos, las teles sin habla y nosotros… negros de replicar lo que dicen y servir de campo de batalla a un grupo de egos de los que se ven desde el espacio exterior. Esta pandilla de mentecatos se empeña en joderlo todo. A ver si no hay plante de coches en la parrilla de este domingo en Alemania. Al final, Bernie tendrá que dar un puñetazo en la mesa y echar a Mosley. Ecclestone debe explicaciones a CVC Capital Partners, una sociedad de capital riesgo norteamericana que tiene un paquete accionarial enorme de esto de la F1, y los gritos ayer se pudieron escuchar en la Estación Orbital Internacional desde la que se veían los egos de todos estos. Mardito roedore…
VIRUTAS DE GOMA
F1 en píldoras para enfermos de velocidad