Un brasileño que no lleve los colores de su país tatuados en la frente no es brasileño. Si a Felipe Massa los de Ferrari le dejaron ir disfrazado de platanera en la carrera de Interlagos hace un par de años, los de Virgin no pueden dejar de hacer nada menos a su piloto carioca, Lucas di Grassi, y le ha tocado al casco. Uno de los últimos reductos de libertad, y al mismo tiempo el más personal de todos, el casco, es prácticamente lo único que pueden tocar de su indumentaria. Por acuerdos de empresa han de ir vestidos mimetizados de su escudería cuando estén en las pistas y cuando están fuera de ellas suelen tener acuerdos con las mismas o con fabricantes de ropa deportiva para ser utilizada cuando están fuera de ellas; Alonso tiene un apaño con los colegas de Faster, por ejemplo. Es ahora Di Grassi el que nos muestra como queda su casco. Generalmente los pilotos-estrella suelen tener a su disposición dos o tres unidades en cada carrera aunque sólo usen uno (menos cuando Schumacher lo estrella contra el suelo mosqueado, que son dos). Los proveedores de estos elementos los aportan sin cargo alguno y suelen quedar en mano de sus usuarios para que los cedan para causas benéficas, sorteos, regalos muy especiales y cosas así. Si algún día alguien puja por el casco de Di Grassi en beneficio de Haití o algo parecido no se perderá; sabrá de quien es al instante.
VIRUTAS DE GOMA
F1 en píldoras para enfermos de velocidad
yo de di grassi habia visto este en la web de virgin racing http://www.virginracing.com/drivers/lucas/racing-career/#/gallery
debe ser que cuando llegan ala f1 se hacen mas patrios por obligacion