La maniobra es como si el Príncipe fuera a inaugurar una tienda de El Corte Inglés en San Francisco. De la base de Lotus en Nordfolk hasta Malasia deben haber unos… er… unas 15 horas de avión; pues son las que se ha chutado este señor de la foto, el Doctor Mahatir, el verdadero reformador de la sociedad malaya, pasando de una triste colonia portuguesa a ser uno de los siete leones asiáticos con un motor e impulso económico que ya lo quisieran Zetapé y Rajoy juntos. La marca de coches Lotus está en manos del fabricante local Proton y con ello una enorme conexión con los poderes nacionales, de ahí la línea directa con este ex-político, enormemente querido por su ciudadanía. El que fuera el impulsor del Gran Premio de Malasia y del Circuito de Sepang, metió a su país en el mundo moderno con una mezcla de ambición, visión de futuro y sentido social. No en vano, Fernandes, el amo del cortijo verde dice sin cortarse un pelo “él es el padre de la competición en Malasia, un visionario en el nacimiento de la pista de Sepang y su Gran Premio. Ha sido muy inspirador para alcanzar una meta como esta; es para nosotros un tremendo honor tenerle aquí hoy”. Tun Mahatir dio el cumplido paseo por la fábrica, comió en la cantina del equipo y arrancó el corazón del T127. Enhorabuena a Tony y su gente, puede que su coche no sea el más rápido, pero dan ejemplo. Mola.
VIRUTAS DE GOMA
F1 en píldoras para enfermos de velocidad
Vale Zapi, mola, pero a mí lo de “Lotus” aun me escuece en las orejas…
Pues menos mal que estan tiesos…